viernes, 13 de febrero de 2009

HEMORRAGIAS PRIMEROS AUXILIOS




Interrupción del sangrado con presión directa

Interrupción de sangrado con torniquete

Detención del sangrado con presión y hielo
Nombres alternativos Volver al comienzo Sangrado de una lesión abierta; Hemorragia
Definición Volver al comienzo
El sangrado se refiere a la pérdida de sangre y puede ocurrir dentro del cuerpo (internamente) o por fuera de éste (externamente). Se puede presentar:
Dentro del cuerpo, cuando la sangre se filtra desde los vasos sanguíneos u órganos.
Por fuera del cuerpo, cuando la sangre fluye a través de una abertura natural (como la vagina, la boca o el recto).
Por fuera del cuerpo, cuando la sangre sale a través de una ruptura en la piel.
Consideraciones generales Volver al comienzo
Siempre es necesario buscar ayuda urgente para un sangrado profuso y si se sospecha la presencia de un sangrado interno. El sangrado interno puede volverse potencialmente mortal con rapidez y se necesita atención médica inmediata.
Las lesiones graves no siempre sangran profusamente y ciertas lesiones relativamente menores, como por ejemplo heridas en el cuero cabelludo, pueden sangrar mucho. Las personas que toman medicamentos anticoagulantes o que tienen un trastorno hemorrágico, como la hemofilia, pueden sangrar de manera excesiva y rápida porque su sangre no coagula apropiadamente. El sangrado en estas personas requiere atención médica inmediata.
La presión directa ayuda a detener la mayoría de los sangrados externos y es la medida de primeros auxilios más importante.
Siempre se deben lavar las manos antes, en lo posible, y después de administrar los primeros auxilios a una persona que esté sangrando para evitar infecciones.
Se deben utilizar guantes de látex al tratar a alguien que esté sangrando y todo maletín de primeros auxilios los debe tener. Las personas alérgicas al látex pueden utilizar guantes sintéticos que no estén hechos de este material. Una persona puede contraer la hepatitis viral si toca sangre infectada y el VIH se puede diseminar si la sangre infectada se introduce en una herida abierta, incluso en una pequeña.
Aunque las heridas por punción no suelen sangrar mucho, traen consigo un alto riesgo de infección. Se debe buscar asistencia médica para prevenir el tétanos u otras infecciones.
Las heridas abdominales o torácicas pueden ser muy serias debido a la posibilidad de hemorragias internas graves. Estas heridas pueden no lucir serias, pero pueden causar shock. Se debe buscar asistencia médica de emergencia para cualquier herida abdominal o torácica. Si los órganos se ven a través de la herida, no se debe intentar reubicarlos dentro del abdomen, a menos que ellos se deslicen solos hacia adentro sin ayuda de nadie. Se cubre la herida con un trozo de tela humedecida o una venda y se presiona únicamente con suma suavidad para detener el sangrado.
La hemorragia puede causar hematomas, áreas oscuras y decoloradas sobre la piel, que generalmente son el resultado de un golpe o una caída. Se aplican compresas frías en el área lo más pronto posible para reducir la hinchazón. Se envuelve hielo en una toalla y se coloca sobre la lesión, sin colocar hielo directamente sobre la piel.
Causas Volver al comienzo
El sangrado puede ser causado por lesiones o puede ocurrir espontáneamente. El sangrado espontáneo por lo general es ocasionado por problemas con las articulaciones o los tractos gastrointestinal o urogenital.
Síntomas Volver al comienzo
Sangre que proviene de una herida abierta
Hematomas
Shock, que puede causar cualquiera de los siguientes síntomas:
confusión o disminución de la lucidez mental
piel fría y húmeda
vértigo o mareo tras sufrir una lesión
presión arterial baja
palidez
pulso acelerado, aumento de la frecuencia cardíaca
debilidad
Los síntomas del sangrado interno también pueden abarcar:
Dolor abdominal
Hinchazón abdominal
Dolor de pecho
Hemorragia externa a través de una abertura natural
sangre en las heces (aparecen de color negro, marrón o rojo rutilante)
sangre en la orina (aparece roja, rosa o color té)
sangre en el vómito (luce rojo rutilante o marrón como granos de café)
sangrado vaginal (más profuso de lo normal o después de la menopausia)
Primeros auxilios Volver al comienzo
Los primeros auxilios son apropiados para el sangrado externo, pero si hay un sangrado severo o si se sospecha de una hemorragia interna, ¡se debe buscar ayuda médica inmediatamente!
Calmar y darle confianza a la persona, ya que ver sangre puede ser muy atemorizante.
Si la herida es superficial, se lava con agua tibia y jabón y se seca con palmaditas suaves, sin frotarla. Las heridas superficiales o rasguños son lesiones que afectan las capas superficiales de la piel y el sangrado de este tipo de heridas a menudo se describe como "exudado", debido a que es lento.
Acostar a la persona, lo cual reduce la posibilidad de un desmayo al aumentar el flujo de sangre al cerebro. Siempre que sea posible, se levanta la parte del cuerpo que está sangrando.
Retirar cualquier residuo suelto o suciedad visible de la herida. Si un objeto, como un cuchillo, trozo de madera o flecha, está enterrado en el cuerpo, NUNCA se lo debe retirar, pues esto puede causarle incluso más daño y puede empeorar la hemorragia. Se colocan almohadillas y vendajes alrededor del objeto y se pega éste con cinta en el lugar.
Aplicar presión directa sobre la herida externa con un vendaje estéril, un trozo de tela limpio o incluso con una prenda de vestir. Si no hay otra cosa disponible, se usan las manos. La presión directa es lo mejor para un sangrado externo, excepto para una lesión ocular.
Mantener la presión hasta que se detenga el sangrado. Cuando éste se haya detenido, se envuelve fuertemente el apósito sobre la herida con cinta adhesiva o con un pedazo de tela limpio. Se coloca una compresa fría sobre el apósito. No se debe mirar por debajo del vendaje para ver si el sangrado se ha detenido.
Si el sangrado continúa y se rezume a través del material que está siendo sostenido sobre la herida, éste no debe retirarse; simplemente, se coloca otro vendaje sobre el primero. Hay que asegurarse de buscar atención médica.
Si el sangrado es severo, se debe buscar ayuda médica y tomar las medidas necesarias para evitar el shock. Mantener la parte del cuerpo lesionada completamente inmóvil. Acostar a la persona horizontalmente, levantarle los pies unas 12 pulgadas (30 cm) y cubrirla con un abrigo o una manta. Sin embargo, NO se debe mover a la persona si ha habido una lesión en la cabeza, el cuello, la espalda o una pierna, ya que al hacerlo se puede empeorar dicha lesión. Se debe buscar asistencia médica lo más pronto posible.
No se debe Volver al comienzo
NO aplicar un torniquete para controlar el sangrado, excepto como último recurso, pues hacerlo puede causar más mal que bien. Un torniquete sólo se debe usar en una situación potencialmente mortal y lo debe aplicar una persona que tenga experiencia.
Si la presión continua no ha detenido el sangrado y éste es extremadamente copioso, se puede emplear un torniquete hasta que llegue la ayuda médica o el sangrado sea controlable. Se debe aplicar a la extremidad entre el sitio del sangrado y el corazón, y apretarlo de manera que se pueda controlar el sangrado aplicando presión directa sobre la herida. Para elaborar un torniquete, se utilizan vendajes de 2 a 4 pulgadas (5 a 7,5 cm.) de ancho y se envuelven alrededor de la extremidad varias veces. Se amarra un nudo medio o cuadrado, dejando puntas lo suficientemente largas como para atar otro nudo. Se debe colocar un palo o vara firme entre ambos nudos; se retuerce el palo hasta que el vendaje esté bien apretado para detener el sangrado y luego se asegura en su sitio. Es necesario revisar el torniquete cada 10 a 15 minutos y, si el sangrado se puede controlar (es manejable con presión directa), se retira el torniquete.
NO hurgar una herida ni halar un objeto incrustado en ella, pues esto generalmente provoca más sangrado y daño.
NO tratar de limpiar una herida grande, ya que esto puede causar un sangrado más profuso.
NO retirar un apósito si éste está empapado en sangre. En vez de esto, se coloca un nuevo vendaje encima.
NO echar una ojeada a la herida para ver si el sangrado se detuvo. Entre menos se moleste la herida, más fácil será controlar el sangrado.
NO intentar limpiar una herida una vez controlada el sangrado. Se debe buscar ayuda médica
Se debe buscar asistencia médica de emergencia si Volver al comienzo
La persona debe buscar ayuda médica si:
No se puede controlar el sangrado o éste está asociado con una lesión grave.
La herida podría necesitar puntos de sutura o si la grava o la suciedad no pueden eliminarse fácilmente limpiando con suavidad.
Se cree que puede haber una hemorragia interna o shock.
Aparecen signos de infección, tales como incremento del dolor, enrojecimiento, hinchazón, líquido amarillento o marrón, ganglios linfáticos inflamados, fiebre o vetas rojas que se diseminan desde el sitio hacia el corazón.
La lesión involucra una mordedura de animal o de humano.
El paciente no se ha hecho aplicar la vacuna antitetánica en los últimos 5 a 10 años.
Prevención Volver al comienzo
Emplear el sentido común y mantener los cuchillos y objetos cortantes fuera del alcance de los niños pequeños.
Mantener al día las vacunas, especialmente la vacuna antitetánica

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